BEE GEES- CHILDREN OF THE WORLD [1976] REVIEW



GÉNERO: DISCO/ POP SOUL

[RSO RECORDS]

INTRODUCCIÓN: “CHILDREN OF THE WORLD” es el decimocuarto álbum de estudio de los Bee Gees lanzado en septiembre de 1976. Este fue el primer disco con el equipo de producción Gibb-Galuten-Richardson, que tendría muchas colaboraciones exitosas en los años siguientes.

Tras el regreso triunfal con su álbum anterior, “Main Course” , el grupo de música Disco decidió volver a por más. Esta vez, el productor Arif Mardin no estaba disponible, por lo que los Bee Gees decidieron producirse ellos mismos. Es así como este proyecto es uno mas ligero, pero con momentos destacados. 

El álbum nos da la bienvenida con el clásico, “YOU SHOULD BE DANCING”, ritmo electrizante, teclados colorido, riff que van y vienen, cuenta con una admirable sesión de percusiones tribales y uno de los mejores puentes de la música de la época, con su sencilla línea de bajo que ordena la música mientras la voz nos pregunta, como es famoso, qué estamos haciendo de espaldas. Toda una canción Disco en todo su esplendor, potenciados por el falsete vocal de Barry que lleva la canción hacia el final de forma brillante, una invitación a bailar toda la noche sin parar. 

“YOU STEPPED INTO MY LIFE” inicia con estas ruidosa orquestaciones para luego tomar una dirección mas funk, con líneas grooveras entretenidas, todavía conserva tintes Disco aunque su gancho vocal no termine de atrapar o brillar del todo, rápidamente nos alejamos de ese atmosfera de danza y tenemos la primera de varias baladas, “LOVE SO RIGHT” una pista de soul pero de una estructura y ejecución mas popera, cuenta con las excelentes voces principales de Barry y Robin en el coro, cantado con sus característicos falsetes agudos, el tono Disco regresa con “LOVERS” es igual de groovera pero con tintes pop soul, con algunos extraños ganchos vocales que repiten con ese voces roncas y gruñidos algo extraños, esta graciosamente fuera de lugar, pero es un tema que pudo haber sido fácilmente eliminado del tracklist. 

En “CAN´T KEEP A GOOD MAN DOWN”, cuenta con algunas secciones no tan estridentes de guitarra funk. Diría que estas dos pistas disco bastante ligeras, algo sosas o irregulares en comparación con el primer numero que abrió el álbum. 

El lado B nos da la bienvenida con “BOOGIE CHILD”, hay teclados, guitarras, trompetas, cuerdas y un solo de saxo se expanden en una explosión de caos mientras el coro repite con esa particular voz caricaturesca: boogieee!! Algo esponjoso que no llega a estar a la altura de los grandes temas discos que ellos saben producir. 

La segunda balada la encontramos en “LOVE ME”, balada de amor de novela pero ejecutada de una manera bastante emocional, con un canto mucho mas orgánico y estimulante, no tan saturado de armonías vocales y falsetes chirriantes, es realmente una pista bastante destacada dentro de este LP. 

“SUBWAY” regresa con estos sintetizadores juguetones y arreglos de cuerda eléctricas y riff bastante pegadizos, melodías de saxo, percusión contundente, realmente es un número agradable con momentos entretenidos.  Esto podría haber seguido así, pero rápidamente le sigue, “THE WAY IT WAS”, un tema que cambia nuevamente la atmosfera del disco, con este piano melancólico como introducción que guiara de puente para los momentos mas intensos, la batería y el piano se acelera e intensifica, y lo que viene ser lo mas destacado de esta pista es que muestra un mejor desenvolvimiento de la agilidad vocal de Barry en varias melodías, muestran su fragilidad emocional en su máxima expresión, bastante convincente. 

Cerramos con la susurrante “CHILDREN OF THE WORLD” que resume un poco el álbum, escuchamos una ultima vez las airosas melodías de Barry en todo momento, hasta que la pista se corta así sin mas. Un final decente, pero algo insípido.

CONCLUSIÓN: “CHILDREN OF THE WORLD” no es tan sólido como su antecesor “MAIN COURSE”. 

El álbum puede definirse como un balance entre canciones discos-funk y baladas de pop soul, que es la dirección por la que el álbum se inclina bastante hasta el final. Con una producción electrizante, bajo y guitarras groovy con influencias funk bastante marcadas. Hay mucho teclado y mucho sintetizador. Puede que a nadie le suene extraño o inusual, pero hay que tener en cuenta que en aquella época la música disco, especialmente en América, estaba increíblemente sobre producida, con orquestas completas y secciones de metal. Hay algo fresco y sereno en los Bee Gees al enfrentarse a grandes bandas con un sonido esencialmente de club, que no necesita gritar ni rugir ni instrumental ni vocalmente los falsetes de Barry Gibb se había apoderado ya del sector vocal principal, y difícilmente se podría decir que fueran voces excéntricas, sino más bien interesantes, sin embargo varias de las pistas discos no llegan a ser tan grandilocuentes y brillantes como la pista abridora de este Lp, muchos de ellos se sienten ligeros o sosos, en cambio los temas mas baladescos y empalagosos resultan bastante abrasivos y cálidos son los que mejor se complementan con la instrumentación, resultando en una mezcla mas orgánica sin perder esas características electrizantes distintivas de la banda. Nunca dejan que el instrumento o la voz tomen el control de manera irregular, todo tiene la misma importancia. 

La segunda cara devuelve a los Bee Gees al sonido romántico del que tocaban mucho antes, actualizado a un estilo que les aseguraba permanecer en las listas de éxitos; sin embargo en esta ocasión su música se queda corta, lo que convierte a "Children Of The World" en el disco más débil de su catalogo durante este período. Casi se siente como si la banda quisiera volver a recobrar la frescura y éxito de su antecesor trabajo de una manera algo apresurada. Una escucha decentemente recomendable.

MEJORES PISTAS: YOU SHOULD BE DANCING, LOVE SO RIGHT, LOVE ME, SUBWAY, THE WAY IT WAS

PISTAS MENOS FAVORABLES: LOVERS

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