BRONSKI BEAT- THE AGE OF CONSENT [1984] REVIEW

GÉNERO: SYNTHPOP/ SOPHISTI-POP/ HI-NRG

[LONDON RECORDS]

INTRODUCCIÓN: The Age of Consent es el álbum debut de la banda británica de synthpop Bronski Beat. Fue lanzado por London Records en octubre de 1984.

Formado en 1983 en Londres por, Jimmy Somerville (voz), Steve Bronski (teclados, percusión) y el músico inglés Larry Steinbachek (teclados, percusión) daban inicio a una no muy extensa carrera musical a mediado de los años ochenta, quienes, luego de actuar en varios festivales de arte, no estuvieron muy contentos con la naturaleza inofensiva de los artistas homosexuales contemporáneos, por lo que buscaron ser mas francos y políticos con esta problemática.

Es así que al poco tiempo de firmar un contrato comenzarían a trabajar en su álbum debut, el cual lleva por nombre “The age of consent”, título que hace referencia el contexto histórico vivido en aquella época, en donde el gobierno británico dictaba leyes que enumeraban las diferentes edades de consentimiento para las “relaciones homosexuales legales”, que en ese momento iban desde la mitad de la adolescencia hasta ser completamente ilegales y punibles por la ley.

El álbum fue lanzado en medio del auge de la cultura gay en Gran Bretaña en los años 80, con artistas/bandas como George Michael y Frankie Goes to Hollywood dando la cara. Pero si eras un muchacho gay de los suburbios, este trío de jóvenes abiertamente homosexuales te resultaría mas identificable. Surge la siguiente interrogante, ¿Qué tenían estos muchachos para ofrecernos?¿Cuál sería la respuesta a esta ferviente homofobia vivida? ¿Cómo a través de un álbum podrían defender sus derechos legítimos? Bien, de lo que puedes estar seguro al escuchar este disco es que este es un álbum que sirvió como un manifesto de liberación queer.

Este trío de jóvenes abiertamente homosexuales traen a la mesa no solo tópicos, reflexiones e ideas sobre los asuntos políticos para los derechos LGBT, si no también un colorido sonido de synthpop ochentero, en plena época de oro del género, por lo que resultaría mucho mas atractivo para el público escuchar este disco, pero sus ambiciones musicales no se quedan ahí, también hay distintos estilos, lo podemos comprobar desde el primer tema que nos da la bienvenida a este disco, “WHY?” tiene un sonido influenciado por el Hi-NRG, presenta por primera vez la voz de Jimmy gritando a todo pulmón desde el inicio, su voz de soprano de nivel surge del silencio mientras nos narra sobre los prejuicios anti-gay, implorando a alguien que: “¡me diga por qué!”. La pregunta desde luego, es retórica; Somerville sabe “por qué” pero la respuesta es demasiado triste para nombrarla, el mero hecho de decirlo provocaría su condena. A través de líneas: “Desprecio en tus ojos cuando me giro para besar sus labios/ roto me acuesto/ todos mis sentimientos negados/sangre en tu puño/ ¿puedes decirme por qué?”. Sin embargo, Somerville repite en algunas líneas: “tú y yo juntos / Luchando por nuestro amor”. Su voz expresa un sentido de resiliencia y desafío ante los prejuicios homofóbicos. El ritmo sintetizado acompaña con algunas muestras trompetas resonando alegremente, en contraposición con las letras mas sombrías y serias, un contraste que iremos viendo mas adelante. Sin duda una pista que plantea hábilmente el conflicto central de todo el álbum.

Avanzamos con “IT AIN´T NECESSARILY SO” una nueva versión del clásico musical ‘Porgy and Bess’ de George Gershwin. Al contrario de la pista anterior que tenía un ritmo mas sintetizado y electrizante, esta pista esta influenciada por el sophisti-pop en una atmosfera de cabaret, nos abre con un solo de sonidos seductores y retorcidos del clarinete de Richard Coles, para luego ofrecernos la voz suave y etérea de Jimmy, en una performance vocal mas reposada, soltando vibrantes falsetes con algunas muestras de conga en la percusión y acordes de piano, además de contar con la participación del coro de hombres gay de Londres The Pink Singers. Sin duda es un sonido bastante cálido para esta parte del disco que seguiremos apreciando. En cuanto a lo lírico, esta pista cuestiona las enseñanzas bíblicas, en algunos versos: “Las cosas que estás obligado a leer en la Biblia no son necesariamente así”/ ‘The devil he’s a villain”, además de presentar los clásicos relatos religiosos de David y Goliat, Jonás y la ballena, Moisés en el río. Pero cuestionando si deban ser tomados como verdades absolutas o aceptados sin cuestionamiento, posiblemente como alegorías para atraer al lector. Tal cual Baruch Spinoza posiblemente hagan enojar a algún apologista/ teólogo cristiano o judío, pero no parece desdeñar o querer ridiculizar a la religión, simplemente añade un elemento de duda, sus cuestionamientos no dejan de sonar bastante compresibles.

En “SCREAMING” y la profética “NO MORE WAR” hay momentos mas abstractos, en la primera, las letras narran los recuerdos agitados de abuso que vivía nuestro protagonista, a través de acordes sintetizados y un ritmo no tan estridente, pero que lleva el ritmo de la canción de forma segura, con algunos falsetes agudos. En la segunda, el ambiente suave y contemplativo del sophisti-pop regresa, la letra no parece indicar algún conflicto bélico específico, pero la percusión entrecortada evoca una tensión similar a la de un drama, una suplica por la paz. Son pistas bastante decentes, con algo de sentimiento a pesar de que nuestro protagonista cante en un tono mas ligero. Lo mismo en algunas secciones de “LOVE AND MONEY” con momentos donde un burbujeante saxo edulcora y potencia las cadencias vocales de Jimmy, mientras los versos narran los excesos del dinero: “Trabaja por dinero, gasta dinero/ Gasta por amor, amor por dinero/ El dinero es la raíz de todo mal”.

Es así como llegamos al single debut de la banda, “SMALLTOWN BOY”, el himno de liberación queer que narra el testimonio de un adolescente gay que decide abandonar a su familia y huir de su ciudad natal debido a la homofobia constante que vivía. La voz de Jimmy es quejumbrosa, con un tono melancólico y a la vez atrapante, expresa entre líneas: “Madre nunca entenderá por qué tuviste que irte/ Pero las respuestas que buscas nunca se encontrarán en casa/ El amor que necesitas nunca se encontrará en casa”. A la vez con una alegría sombría por remunerar los recuerdos agridulces de su infancia, el coro acelerado nos aleja cada vez más de esos recuerdos: “run away, turn away/ Cry, boy, cry”. Todo ello sobre esta base de sintetizadores galopantes y ritmos de baile engañosamente optimista. Sin duda una canción conmovedora, agridulce y con un final incierto por saber que le pasara a nuestro protagonista, pero a la vez ofrece una mano extendida y un abrazo cálido a todos aquellos jóvenes que tienen miedo de salir del closet por miedo a ser rechazados por su orientación sexual, haciéndoles saber que no están solos. Una historia que, lamentablemente, resonó entre muchos jóvenes queer de esa época y que todavía lo hace con la misma fuerza. Un verdadero himno atemporal.

Pero no todo es tristeza en este disco, ya que la siguiente pista que sigue es mas animada, “HEATWAVE”, Jimmy canta sobre tatuajes, pasión muscular y sudor, mientras pretende mostrar el rango vocal de Jim en falsetes agudos, con un sentido del humor bastante entretenido, con toques jazzístico y la incorporación de claque sonando de fondo a lo largo de la pista. Mientras que “JUNK” vuelve a la influencia Hi-NRG con un ritmo mas dinámico, eléctrico, con sintetizadores agitados y algunos ganchos pegadizos, con una cadencia vocal mas baja y directa.

El synthpop regresa con “NEED A MAN BLUES”, con algunos ritmos de sintetizador coloridos, nuevamente Jim canta agudamente, por lo hasta este punto del disco, puede volverse un poco abrumador. Ya que es opacado por la siguiente pista. Finalmente llegamos con “I FEEL LOVE”, una versión del mismo nombre del clásico de Donna Summer y Giorgio Moroder, pero que también incorpora fragmentos de “Johnny Remember Me” de John Leyton . En esta pista vemos a Jim convertirse en una autentica diva pop, con su voz de soprano reluciendo brillantemente exagerado en cada nota, apoyado por el ritmo electrónico de la pista.

Este corte conserva el atractivo de los paisajes sonoros creados por Moroder, pero, donde Summer cantaba como una mujer derritiéndose de lujuria, Somerville canta como si estuviera paralizado por el deseo, la interpolación de la canción de John nos lleva a un ambiente romántico burbujeante y a la vez erótico, el exuberante estribillo de “Love To Love You Baby” de Summer y Moroder, es alargada con maullidos felinos. Puedes oír como su voz radiante resuena con total sensualidad. Un final espectral del que no querrás salir.

CONCLUSIÓN: The Age Of Consent era el grito de liberación queer que debía ser escuchado.

Estos jóvenes estaban cargados de un abundante y ardiente espíritu de rebelión, una sinceridad absoluta como defensores de los derechos LGBT y orgullosos de sus orientaciones sexuales.

Este disco abarcó mucho más terreno de lo que se esperaba, combinando sexualidad, guerra y homofobia de manera consistente. La voz de soprano Somerville es cristalina, canta como un ángel llorando, se intensifica, vibra, resuena, sufre al rememorar recuerdos de su pasado, creando espacio y distancia del trauma en cada verso, liberando agudos falsetes, en un tono desafiante, valiente de una manera que ayudó a dar paso a una avalancha (en buen sentido) de personas queer expresándose.

Aunque los críticos iniciales sintieron que el uso de la música de baile no era el vehículo adecuado para sus temas, entre ellos, Robert Christgau, que lo cito como “monocromático” y tener un “rango dinámico estrecho”, pero en respuesta a ello, considero que Bronski Beat sabía exactamente lo que estaban haciendo y a quienes se dirigían, haciendo un contraste entre los ritmos de synthpop y Hi-NRG frenéticos y electrizantes con las temáticas serias y conmovedoras que este disco maneja, que a la vez se ven complementadas por una influencia del sophisti pop en un ambiente cálido y espectral, lo que hace que el disco sea tan impactante. A lo largo del álbum, las pasiones se ven atemperadas por la cautela y la moderación, donde la voz suave de Jim surge como un nuevo tipo de predicador, sutil y persuasivo.

La primera mitad nos narras historias conmovedoras, pero no todo el disco es pesimismo y desánimo, un destello de optimismo surge entre la confusión y el pánico disperso en la segunda mitad, Bronski Beat ofrece una actitud resiliente antes estas adversidades, sobre todo a todos aquellos que no pueden amarse propiamente por miedo al rechazo, ellos extiende su mano y les da la fortaleza de que estén orgulloso de lo que son, porque no hay nada malo que ocultar. Puede que aquella genial voz resulte algo abrumadora, sobre todo por los agudos falsetes en la cual Jim canta en todo momento, es bastante alto y poderoso, y no tiene miedo de usarlo. A mí me parece encantador y hábil aunque cuesta un poco acostumbrarse.

Por otro lado, hay momentos ligeramente inferiores con respecto a los grandes temas con las que abren ambas mitades del disco.

La música es ciertamente sintetizada y bailable, synthpop colorido que es inevitable no pensar que fueron influenciados por Pet Shop Boys, ya que ambos tienen esa sensibilidad LGBT y una paleta instrumental con ese atractivo masivo que envuelven las texturas y teclados electrónicos, que dan como resultado una colección de canciones increíblemente memorables, divertidas y pegadizas. Pero también va mucho más allá de lo que típicamente se entiende como synthpop, ofreciendo una amalgama de sonidos exquisitamente implementados, que le dan una búsqueda mas ecléctica al álbum.

Luego del éxito del disco, Jimmy saldría del grupo, para ser precisos, en 1985, nunca volverían a ser los mismos una vez que Somerville se fuera, y sus posteriores discos notarían bastante la ausencia de Jim, pero aquí fue donde dejaron su impacto y su legado.

Este disco todavía se mantiene totalmente vigente y revelador, ya que, lamentablemente, los temas y problemas del álbum de hace 40 años son igual de relevantes ahora. Una escucha recomendable.

MEJORES PISTAS: SMALLTOWN BOY, IT AIN´T NECESSARILY SO, LOVE AND MONEY, JUNK, I FEEL LOVE, WHY?

PISTAS MENOS FAVORABLES: NEED A MAN BLUES




Escucha el disco a través de:

https://open.spotify.com/intl-es/album/6OMYQUITdN6wBaWfEtgooI?go=1&sp_cid=2ec599814aba8e2066e6709ed1131210&utm_source=embed_player_p&utm_medium=desktop&nd=1&dlsi=769b5d2d664c4433

music.apple.com/pe/album/the-age-of-consent-bonus-tracks-1996-remaster/1320069103?uo=4

https://www.deezer.com/es/album/76398522




Publicar un comentario

0 Comentarios