GÉNERO: SYNTHPOP/ NEW WAVE
[BEGGARS BANQUET RECORDS]
INTRODUCCIÓN: “The Pleasure Principle” es el primer álbum de estudio en solitario del músico de new wave inglés Gary Numan , publicado el 7 de septiembre de 1979 por Beggars Banquet Records. El álbum salió a la venta unos seis meses después de Replicas (1979), su segundo y último álbum de estudio con la banda Tubeway Army.
Poco después de la publicación de “REPLICAS 1979” y de su salida de la banda, Gary empezó hacerse un espacio para buscar nuevos productores en lo que sería la realización de su álbum debut en solitario.
En aquel álbum de su banda, Numan ya notaba su admiración por la música hecha a base de sintetizadores, incluyéndolos en el disco, dando mezcla de un poco de sintetizador con música de orientación new wave.
Sin embargo, la verdadera audacia de este disco no radica únicamente en lo que decide añadir al panorama sonoro, sino en lo que decide eliminar por completo: Las guitarras eléctricas.
The Pleasure Principle es hecho a bases de Replicas, con la diferencia de que Numan da más énfasis a los sintetizadores Moog, aunque todavía podemos encontrar en la mezcla el uso de instrumentos mas orgánicos.
Numan sustituyó las frecuencias distorsionadas del punk por sintetizadores analógicos reforzados, pero manteniendo una sección rítmica de rock.
Por otra parte, este disco continuó con los temas de ciencia ficción del álbum anterior. Si bien no es un álbum temático como lo fue “Replicas”, el mismo Numan ha descrito las canciones como: “Una colección de pensamientos que había tenido sobre la forma en que la tecnología estaba evolucionando y hacia dónde nos llevaría”.
Las letras profundizan en el solipsismo, el existencialismo y la alienación del individuo frente a un entorno corporativo y mecanizado. El concepto no se diluye en metáforas sosas de ciencia ficción; se lee como una exploración de la condición humana perdiendo su empatía.
Este concepto lo vemos presente desde el primer tema, “AIRLANE” un instrumental lúgubre, encantadora y extrañamente espacial, establece de inmediato las nuevas reglas del disco cuando se trata de jugar con sintetizadores. No hay guitarras de fondo para rellenar el espectro; en su lugar, múltiples líneas de sintetizador interactúan en contrapunto sobre un ritmo de marcha mecánica impecable. Sumamente efectivo para iniciar el disco, pero las sorpresas de la nueva propuesta de Gary están por llegar.
Avanzamos con “METAL”. Una de las composiciones líricas más fascinantes del álbum. Narra el deseo de un androide por experimentar emociones humanas real. Sónicamente, tiene este particular estilo vocal de tono desencantado y guitarras riffeadas super sucias y metálicas, la línea de bajo sintético entrelazada con el bajo eléctrico, creando un groove tenso y bailable. Muy influenciada por el New Wave.
Tenemos un número extravagante “COMPLEX”. Una balada electrónica minimalista sumamente atmosférica. Presenta una instrumentación exótica, con estos arreglos de cuerdas de violín elécetrico entrelazados en zumbeantes líneas de sintetizadores y otros toques electrónicos, todo un viaje de psicodelia tecnológica mientras Numan canta: They won’t come back/ You know it’s always the same/ And they’re sure to forget/ Saying everyone lies. La viola de Chris Payne aporta otra variedad de textura, dotan a la pista de una melancolía orgánica única.
“FILMS” Tiene una enorme presencia en la batería, compases más retumbantes, una producción más distorsionada, super sucia acompañadas de la inolvidable voz nasal de Gary que se desliza robóticamente sobre todo ello. La instrumentación es tensa, podemos apreciar como la progresión descendente de sintetizadores evoca a la perfección el voyerismo paranoico de la letra.
M.E desarrolla la idea anterior de manera magistral, un excelente ejemplo de narración distópica casi operística. Relata la perspectiva de la última computadora viva en una Tierra moribunda. El enorme riff de sintetizador analógico domina la mezcla creando un muro de sonido masivo que golpea con fuerza, cerrando la primera mitad del disco con una energía insuperable.
En la segunda Cara tenemos el tema “TRACKS”, un tema melancólico que tiene una interesante inclusión del piano acústico (tocado por Billy Currie de Ultravox ). Colisiona de forma áspera contra las frecuencias sintéticas. El contraste de texturas genera un tempo más ágil, pero la melodía vocal es de las menos memorables del conjunto, sirviendo más como un puente dinámico que como una canción desarrollada.
Sin duda este tipo de pistas resultan interesantes, ya que le dan un balance mas orgánico al álbum en medio de la sobreabundancia de sintetizadores, además marcan otro de los puntos fuertes sobre el concepto del álbum, la interacción entre las maquinas y la humanidad.
A partir de aquí podemos que las cosas se ponen un poco mas suaves o ligeras, no llegan a estar a la altura de la consistencia que veníamos escuchando pistas tras pistas en la primera mitad, como «OBSERVER» que intenta recuperar la urgencia bailable del new wave pero que suena como una demo a medio hacer de “Cars”, menos interesante y un tanto subdesarrollado lírica y estructuralmente si se le compara con los gigantes de la primera mitad del álbum. Funciona bien, pero no arriesga demasiado.
Aún así tenemos grandes destellos, que cuentan con una buena mezcla de experimentación que busca desafiarnos, tal vez demasiado pomposo, pero que tiene tanta variedad detrás de cada nota, de cada capa, que no puedes evitar quedarte embelesado por las pequeñas complejidades.
“CONVERSATION” es un ejemplo de ello, la falta de una progresión armónica tradicional o de un gancho comercial evidente podría alejar al oyente casual. Sin embargo, como pieza de atmósfera minimalista y alienación urbana, la repetición hipnótica del bajo funciona a nivel conceptual, aunque pone a prueba el ritmo del disco.
Llegamos al temas más conocido de Numan, “CARS”, una pista mucho más personal que refleja una sensación de aislamiento y protección dentro del espacio confinado de un automóvil. Una temática que Numan toca bastante durante esta etapa de su carrera. La pista mantiene este sonido amalgamado de synthpop temprano, el riff entrelazado de los sintetizadores es icónico, y el extenso outro instrumental desafía las estructuras radiales de la época sin perder accesibilidad, esto le sumamos el estilo rítmico de collage percusivo de new wave. Una pista contagiosa y burbujeante que muestra el lado más popero de Numan, sin abandonar sus tan particulares ambiciones futuristas como productor.
Cerramos con “ENGINEERS”, líricamente el concepto de los ingenieros controlando el mundo encaja de maravilla con lo planteado a lo largo del disco, pero musicalmente reutiliza texturas y ritmos que ya escuchamos en "Cars" o "M.E." . la composición se apoya en un patrón de sintetizador que se siente un tanto redundante, y un redoble de batería constante que da a la canción una extraña urgencia. No es un mal tema, pero palidece frente a los titanes del tracklist. Un cierre temático adecuado pero sonoramente menor.
CONCLUSIÓN: Estamos ante un disco de importante valor histórico. Es sin duda una muestra exclusiva de los primeros años de Gary Numan, un artista bastante único en su tipo, hay mucha electrónica entretejida a lo largo del disco. El resultado, es un trabajo más sólido, claustrofóbico y maduro que el catálogo de Tubeway Army.
Si bien Replicas (con Tubeway Army) tenía picos creativos monumentales como "Are 'Friends' Electric?", todavía arrastraba ciertas inconsistencias estructurales y el desorden sónico del punk más tradicional.
The Pleasure Principle refina el concepto sónico de mejor manera. Es el plano arquitectónico perfecto de lo que el synthpop y el New Wave debían ser de cara a la nueva década: bailable pero severo, robótico pero físicamente pesado gracias a una mezcla de batería y bajo impecable.
Otro punto a destacar es lo inteligentemente fragmentado que esta el disco por instrumentales y piezas largas que evitan que el oyente se sature del característico tono nasal de Numan, permitiendo que la instrumentación respire, así como sus temas distópicos que Numan crea dentro del universo futurista que plantea en su música. El existencialismo robótico de Numan alcanza su punto álgido aquí. No es una lírica compleja o pretenciosa; es minimalista, directa y perturbadora. Canta sobre el aislamiento urbano de una forma que resuena perfectamente con el post-punk de la época (Joy Division, Wire), pero envuelto en sintetizadores.
Esta producción logra una separación de canales quirúrgica. El bajo de Paul Gardiner tiene una presencia elástica y magnética, y la batería de Cedric Sharpley suena masiva y seca, sirviendo como el anclaje perfecto para las densas capas de sintetizadores Minimoog y Polymoog.
Toda la primera mitad es una gran canción tras otra. Mientras que la otra mitad tiene un par de momentos menos enfocados, en donde Numan parece ahogarse en su propia ambición sonora, aún así el disco logra evocar este poderoso ambiente a lo Blade Runner de paisajes urbanos de neón que se extienden sin fin.
Hay variedad en la electrónica, e incluso alguna que otra instrumentación como cuerdas y piano, curiosamente estas pistas parecen actuar intencionadamente como pequeños jardines en medio de la lluviosa ciudad cibernética que las rodea. A pesar de que bastante de esta instrumentación es muy de su época este álbum todavía evoca un tono futurista muy extraño, refrescante y angustioso. Tal vez no tan sólido como los titanes y pioneros del synthpop que estaban dejando huella en esa época, KRAFTWERK o YELLOW MAGIC ORCHESTRA, solo para ejemplificar. Aún así Numan se las ingenia para ofrecernos su estética distópica y única en un excelente álbum que nos ayuda a entender la evolución durante sus primeros años del naciente Synthpop. Una escucha recomendable.
MEJORES PISTAS: METAL, COMPLEX, FILMS, M.E., CARS, CONVERSATION
PISTAS MENOS FAVORABLES: OBSERVER


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